lunes, 26 de noviembre de 2012

Semillas Germinadas.


La alimentación de nuestras aves es un tema muy importante a tratar en este blog.

En la naturaleza se encuentran de forma silvestre en la sabana australiana donde la escases de agua es un hecho, de esta forma se han adaptado y reproducido, en ocasiones notamos que nuestras ninfas casi no beben agua o no comen tanto las frutas como nosotros quisiéramos, esto se debe a la escases de agua en su territorio de origen y las frutas no forma parte de su dieta habitual, mas si comen bien las verduras y vegetales pues en la sabana desde que caen las primeras lluvias, los brotes comienzan a salir de inmediato renovando todo el paisaje.
Importante a saber que nuestras aves están encerradas en sus jaulas y aviarios y por tanto para su alimentación dependen 100 % de nosotros, sus dueños, que tenemos que tratar de aportarle todos los alimentos necesarios para lograr una dieta equilibrada y una incorporación de vitaminas y minerales, esta dieta en la época de cría debe reforzarse pues el gasto es mayor por la alimentación de los polluelos.
 La dieta de las cacatúas consta de una mezcla de semillas, frutas y vegetales, agua clara todos los días, vitaminas, calcio y grit, en época de cría se le agrega la pasta de cría y los germinados.
Mis ninfas no comen bien las frutas y tampoco la pasta de cría pues a eso se debe que he tenido que buscar alternativas la cual he encontrado en los germinados.
Una semilla no es otra cosa que el embrión de una especie de planta, es como decir una planta en miniatura y contiene por tanto toda su información genética, pero además también contiene la energía almacenada suficiente para su desarrollo en sus primeros estadios, es decir, la energía para desarrollar las primeras raíces que permitan a la planta empezar a absorber nutrientes de la tierra. Por lo tanto, en su primera fase, llamada germinación (nacimiento de una nueva planta) la semilla es autosuficiente y no absorbe ningún nutriente de la tierra.
Es importante y mucho, señalar por tanto, que una semilla contiene vida, y que además, está "viva". Pero hasta que no se dan las circunstancias adecuadas para garantizar la germinación, digamos que la semilla permanece "latente" esperando esas circunstancias favorables. Por eso precisamente, por que las semillas son organismos vivos, es tan importante que su almacenamiento las permita respirar.

Por tanto, ¿Qué requisitos son necesarios para que una semilla decida "despertar" y comience la germinación?

Pues, en primer lugar que la semilla este realmente viva, pues hay que añadir que el estado latente, no es eterno. Si una semilla no encuentra las condiciones adecuadas para germinar y pasa el tiempo almacenada, termina muriendo, y una vez muerta, ya no germinará aunque se den las condiciones adecuadas. Por eso, las semillas viejas, de mala calidad, no germinarán.

Y en segundo lugar, que se den precisamente esas condiciones adecuadas, cuales son temperatura y humedad.
 
Cuando humedecemos las semillas, estas comienzan la germinación, y no necesitan como explique anteriormente estar en tierra.

Ojo a este hecho, porque las semillas que solemos comprar habitualmente (marcas muy conocidas), suelen ser semillas viejas y muertas, por tanto sus cualidades nutricionales están muy mermadas, carentes de vitaminas y aminoácidos, y son poco digestivas.

Para saber la calidad de nuestras semillas, se hace la llamada prueba de germinación, que en función del tiempo que tarden en germinar y de las que realmente germinan, nos indicara la verdadera calidad de las semillas.

¿Pero, qué es lo que ocurre exactamente con la semilla al germinar? ¿Por qué son tan interesantes para las aves?

Pues bien, las semillas almacenan en el menor espacio posible la mayor cantidad de energía posible. ¿Cómo? Pues comprimiendo esa energía en forma de hidratos de carbono y lípidos. Pero… con la germinación es necesario desdoblar esos compuestos en otros más simples y mejor utilizables por el embrión de la planta. Por lo tanto, no absorbe nada de la tierra, sino que se trasforma en compuestos simples más digestivos y nutritivos, dando lugar a proteínas y glucosa (azúcares), con una producción ingente de vitaminas en el proceso sobre todo A, B (del grupo B2 y B6) y E. Así mismo, en estas reacciones bioquímicas se producen bacilos, enzimas y probióticos naturales, que benefician la digestibilidad y sistema inmunológico de las aves.
 
Es decir, que una semilla que seca contiene un 13% de proteína, tras la germinación, se transforma y adquiere una composición con un porcentaje, en algunos casos superior al doble de proteínas. Pero aún hay más, y es que estas proteínas son mucho más asimilables que las de una semilla seca, pues las complejas cadenas de proteínas se desdoblan en aminoácidos esenciales (entre otros, la lisina). Así mismo, son ricos en calcio, potasio, magnesio, hierro, selenio y zinc.

En realidad, no hay más que estudiar que la alimentación que nosotros damos a las aves, poco tiene que ver con la que ellos disfrutan en la naturaleza. Pregúntense, ¿que comen mis aves en estado natural? Pues en cada época comen de manera distinta, al igual que nosotros.

Las aves sólo comen semillas maduras en época seca, que es cuando no encuentran otra cosa (con nosotros es lo único que comen), y frutos ricos en agua y vitaminas. En primavera (reproducción), tras la época de lluvias, su alimentación se basa precisamente en semillas germinadas y brotes, y posteriormente, de semillas verdes e inmaduras.

Ahora bien, no les falta razón a ciertos aficionados, cuando repiten esa frase tan famosa como incorrecta "con los germinados, los pollos se mueren".

Es rigurosamente cierto que las semillas germinadas (sobre todo, mal preparado) como cualquier otro alimento húmedo, es proclive a ser atacado por hongos y bacterias patógenas. Sobre todo es así, si lo que en realidad servimos a nuestras aves son semillas que no están vivas, sino muertas, o que por una mala preparación, han muerto en la misma germinación. Estas semillas muertas, y además húmedas, se descomponen enseguida y se putrefacta, (se detectan enseguida, porque huelen muy mal, a rancio), en tal caso, son colonizadas de inmediato por bacterias y hongos, y son garantía total de catástrofe.

Cosa que ocurre exactamente igual con los demás alimentos húmedos (pastas, cuscús, verduras, frutas, etc.)

Por tanto, el uso de germinados requiere un dominio riguroso de la técnica (fácil), el uso de semillas frescas y de alta calidad y por supuesto, servirlas y retirarlas en poco tiempo (aunque esto último no suele ser necesario porque acaban con ellas sobre la marcha).

PREPARACION DE GERMINADOS:

A continuación expondré el método que utilizo para servir germinados a mis aves, aun que existirán diversas opiniones.

Creo que el primer requisito es la mezcla adecuada de semillas, en función de las especies a que vaya destinada. En mi caso, empleo lentejas, maíz, arvejas, soya, habichuelas blancas, girasol, avena y aun no le he encontrado pero también se puede incluir el trigo y el arroz en cascara.

El segundo requisito es seleccionar semillas muy frescas y de máxima calidad. Esta se comprueba precisamente con la germinación, las semillas frescas germinan enseguida y todas, las viejas tardan más en germinar y solo germinan algunas (las que aun están vivas).

Una vez claro esto, el método tiene diferentes formas de hacerse:

1. En teoría, lo más recomendable es lavar a fondo las semillas en un recipiente y eliminar con un colador las que floten. Lavar hasta que el agua sea clara y transparente.

2. El segundo paso, y aquí viene la diferencia, lo más recomendable es mantener estas semillas entre paños (abajo y arriba) para mantener una humedad constante sin que las semillas lleguen a mojarse realmente. Según parece, las semillas sumergidas en agua, van perdiendo vitaminas. Este método exige estar pulverizando agua constantemente sobre los paños, por lo que yo no lo realizo así.

Mi método consiste utilizando un frasco de cristal entro las semillas a germinar, lo tapo con una malla fina y gomitas o ligas para sostener la malla al frasco, las lavo bien para que el polvo que traen las semillas se pierda, una vez esto sumerjo las semillas durante una noche 8 horas, pero el agua que utilizo es como cuando el sol le da a un agua mas menos media tibia (esto favorece el germinado) caliente jamás,  y al día siguiente, tras lavarlas nuevamente y por  varias veces  coloco el frasco en un sitio de preferencia oscuro, que pueda terminar de escurrir y drenar el agua restante, el frasco quedara boca abajo pero de medio lado para facilitar el drenaje del agua, las dejo en dicho frasco y las voy lavando cada 6 o 8 horas y las dejo en la misma posición.




Ya pasado las primeras 24 horas las primeras semillas estarán germinado y mantengo este ritmo de lavado pero ya  comienzo a ofrecer a mis ninfas pero pasadas las 48 horas ya están listas, las lavo bien y las sumerjo en agua con una solución de vinagre de manzana por 15 o 20 min, las retiro y las dejo secar bien en un colador y la guardo en la nevera, en la parte de abajo donde el frio sea menor pues como digo es un alimento vivo, van a seguir germinado pero a un ritmo más lento. Así pueden durar hasta unos 5 días, pues si la semilla se desarrolla del todo, pierde sus cualidades.



24 horas

48 horas



¿CUANDO SERVIR GERMINADOS?

Yo soy de la opinión que cada cual tiene su librito a la hora de criar sus aves, tal vez a algunos  no les guste decir todos sus trucos jejeje pero yo personalmente trato de compartir con todos, mis modestos conocimientos.
Algunos administran las semillas germinadas según el ciclo biológico, y suministrar germinados en las mismas estaciones en que las encuentran en la naturaleza, ya sean germinados propiamente dichos como semillas verdes (similares en cuanto a composición).

Y comienzan a servir los germinados a principios de primavera, uno o dos días a la semana. Al avanzar la estación y acercarse la reproducción, los sirven a diario en cantidad suficiente como para que no sobren. Una vez finalizada la reproducción (finales de verano) vuelven a los dos días por semana. Desde mediados de otoño y durante el invierno, eliminan  los germinados de su dieta, suministrando semillas secas más ricas en hidratos de carbono y grasas, de digestión más lenta y energética, para combatir el frío y las largas noches sin ingesta.
Por supuesto esto aplica para Europa y demás países que en estas épocas hace frio pero como gracias a Dios nuestro país es un paraíso y un eterno verano aquí las cosas son diferentes jejeje explicare como lo hago.
Previamente a comenzar la temporada de cría, yo comienzo a administrar vitaminas a las aves cuando comienzan a reproducirse y a eclosionar los polluelos comienzo con el germinado, el cual tendré previamente en la nevera parte baja, todas las mañanas le suministro una ración del germinado la que yo pienso se van  a  comer y antes de ponerla en la jaula le aplico un poco de calcio en polvo, como esa semilla esta semihúmeda se adhiere muy bien y a ellas le encanta, después que los pollos están grandes sigo administrándosela hasta que comienzan una nueva puesta donde receso hasta que nuevamente tienen polluelos que alimentar.
 
OBSERVACIONES:
Algunos aficionados, por temor a los hongos y bacterias, sirven los germinados previamente hervidos. Craso error pues al hervirlos, eliminamos gran parte de las vitaminas, encimas y probióticos. Además, al hervir matamos las semillas, con lo que la putrefacción de las semillas se acelera y tenemos riesgos aun mayores de infestación.

Otros aficionados lavan los germinados con una solución de 1 gota de yodo en 1 litro de agua. Efectivamente esta medida podría estar indicada, pues el yodo es un excelente desinfectante, además de ser un elemento indispensable para nuestras aves. Pero su uso sistemático podría causar intoxicaciones al acumularse en su organismo. Además, no estaría su uso más indicado en germinados que por ejemplo en pastas de cría al huevo.

germinados listos para conservar en la nevera


IMPORTANTE: A tener en cuenta que los germinados engordan pero yo los administro en temporada de cría donde ellos no engordaran pues están alimentando a los polluelos. Ante cualquier duda o sospecha que tengan de la mezcla germinada, por olor, color, etc... Inmediatamente tirarla, no podemos arriesgarnos a dársela a nuestras aves, porque el resultado podría ser mortal para el ejemplar.
Sólo se ha de llevar un control riguroso en cuanto a la higiene y preparación de los germinados, que como han podido leer es mínimo, para evitar problemas.

Por Autor: D. Carlos A. Cuenca Cáceres adaptada por Manuel Simón.
http://aviarioangelcabrera.com/articulos/germinados2.htm

1 comentario:

  1. Buenas.
    Gracias por esta información, creo que me será de mucha utilidad. Una pregunta, donde se pueden comprar las semillas y las legumbres de buena calidad para germinarlas. Gracias.

    Un saludo.

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